Nadine Heredia: Agricultura familiar base para la seguridad alimentaria mundial

Embajadora Especial de la FAO para el Año Internacional de la Quinua

La agricultura familiar no es solo la subsistencia de las familias campesinas en situación de pobreza, sino que es el espacio de la seguridad alimentaria, de la asociatividad y de las oportunidades para un desarrollo rural inclusivo”, afirmó la Primera Dama de la Nación, Nadine Heredia, quien participa en su calidad de Embajadora Especial de la FAO para el Año de la Quinua en el Panel sobre el Año Internacional de la Agricultura Familiar (AIAF).

En el marco de la 33 Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, que se desarrolla en Santiago de Chile, resaltó que fortalecer la agricultura familiar implicará trabajar el fortalecimiento de las diversas articulaciones entre Estado y sociedad, entre niveles de gobierno, entre sectores, familias agricultoras y empresas.

El Año Internacional de la Quinua (AIQ) ha sido una gran oportunidad para avanzar en esta meta y lo logrado puede servir de punto de partida para las decisiones que nuestros países adopten durante el AIAF”, refirió.

Por ello, mencionó que el Año Internacional de la Agricultura Familiar es una oportunidad para seguir trabajando por el desarrollo rural, “este es el factor clave para continuar reduciendo la pobreza y pobreza extrema en el campo”.

En tal sentido, sostuvo que será necesario continuar promoviendo el empoderamiento social y económico de las mujeres.

De otro lado, hizo un balance de lo alcanzado durante el Año Internacional de la Quinua, mencionando –entre otros- que, en el Perú, se ha incrementado, en general, la producción, el consumo y la exportación de quinua, así como se ha revalorado el trabajo de los agricultores quinueros.

“Antes, por 1 kilo de quinua recibían medio dólar. Por ese mismo kilo, hoy reciben en el campo hasta 5 dólares. Un mejor precio contribuye sin duda a mejorar sus condiciones de vida y de producción”, dijo.

Finalmente, mencionó que quienes compartieron el alto honor de ser Embajadores de la Quinua promovieron su consumo en escenarios tan diversos como Nueva York, Roma, París o Madrid, pero -sobre todo- en sus propios países como parte de una política de alimentación saludable.