Nadine Heredia: Políticos tradicionales no le perdonan al nacionalismo haber llegado al poder

En los últimos días, se ha especulado mucho sobre varios temas, se han cruzado tiempos y espacios y han vuelto al presente personas que ya ni recordaba. He tratado aquí de hacer un ejercicio de memoria para poner en contexto los recientes cuestionamientos hacia mi partido y mi persona que vienen siendo reiteradamente analizados por los medios de comunicación.

Cuando el hoy Presidente de la República, Ollanta Humala, y yo regresamos al Perú en el año 2005, iniciamos una serie de reuniones, dentro y fuera del país, para sacar adelante el proyecto nacionalista e institucionalizarlo en un partido político que se convierta en un referente importante a nivel nacional, con una agenda que levante banderas de revolución educativa y social, en el cual todos los peruanos seamos parte.

En una época en la que nos obligamos a establecer una relación de confianza con personas que se acercaban desinteresadamente a apoyar el proyecto, les abrimos la puerta a todos. Con mayor expectativa en quienes ofrecían su trabajo y experiencia sin ningún condicionamiento, más que el interés de ver a su país encaminado hacia el desarrollo.
Muchas de las personas que hoy salen a la luz pública a desprestigiar con calumnias, llegaron al partido solicitando poder colaborar y se les dio esa oportunidad.

En el año 2006, se inició una guerra sin cuartel contra el nacionalismo, cuando ya habíamos “osado” desplazar del poder a los políticos tradicionales. Medios de comunicación desayunaban, almorzaban y cenaban de manera sensacionalista cualquier información que pudiese usarse contra los dirigentes del partido. Eso llevó a fiscales y al Poder Judicial a abrir procesos de todo tipo contra el hoy presidente Ollanta Humala. Proceso a los que hizo frente por varios años y venció.

En esa misma línea de acción, en el año 2009, un funcionario del gobierno aprista, de la Unidad de Inteligencia Financiera, repartió información a los medios sobre mis ingresos y egresos, como si el secreto bancario fuera solo un saludo a la bandera. Con la celeridad que los caracteriza, para este tipo de casos, el Ministerio Publico decidió abrir investigación preliminar acerca de hechos como desbalance patrimonial o lavado de activos. En ese proceso, yo y una serie de personas a las que llamaron “involucradas”, colaboramos escrupulosamente con la administración de justicia. Todo documento y suspicacia fue sustentada y aclarada. Lo que llevó, en doble instancia, al archivamiento de un presunto desbalance patrimonial y, por consiguiente, una inverosímil denuncia sobre lavado de activos. En este proceso, se abrió mi secreto bancario y tributario y acredité ante la fiscalía con contratos, recibos y pagos de impuestos, todo ingreso percibido.

I
Se investigó también el contrato con Centros Capilares, donde Martin Belaunde Lossio fue gerente general, y el contrato sobre Palma Aceitera suscrito con su padre Arturo, ambos de público conocimiento. Sobre el contrato con MBL, se acreditó que, de los 30 mil dólares pactados, solo se pagó el importe inicial de 10 500 dólares y ahí la relación profesional se terminó. El contrato con Arturo Belaunde Guzmán fue de 51 840 dólares por un año y se cumplió con los pagos hasta un total de 47 520 dólares. La última cuota no se pagó de común acuerdo, como consta en los actuados que obran en la fiscalía. Esa fue mi relación profesional con los Belaunde

Se han preguntado algunos periodistas de la prensa convencional ¿qué sabe Nadine de la calvicie o de la siembra de palma aceitera?, si ella es comunicadora. Es como preguntarnos qué saben algunos periodistas de minería o de construcción, cuando están en planillas de empresas de esos sectores. ¿Construyen puentes o carreteras? ¿O quizá son contratados por sus profundos conocimientos sobre la licuefacción de minerales? Es obvio que no. Mi trabajo se relacionaba con lo que sé hacer: comunicaciones y márketing.

Sobre los negocios posteriores de MBL, los presuntos contratos irregulares con el Estado o sus presuntos vínculos con funcionarios públicos, incluso sobre los presuntos delitos que recaen en él sobre el caso de la Centralita, no he tenido conocimiento, sino a través de la prensa, como la mayoría de ciudadanos. MBL ya está aquí y tendrá que responder a la justicia como corresponde. Se cayó el cuento de que el presidente Humala coordinaba con el presidente Morales para que no regrese o mantenerlo “fugado”. Sin embargo, ninguno de los que confabularon esta teoría se retractó, las cosas continúan igual… sigamos con Nadine… que ese es el punto.

Cuando pensábamos que los tiempos de amenazas y denuncias sin fin sobre el supuesto financiamiento chavista habían quedado atrás, hoy nos despertamos como si estuviéramos viviendo nuevamente en el año 2006. El mito acerca del dinero del gobierno venezolano vuelve a ser usado, por ser altamente efectivo para asustar a nuestros compatriotas con la idea absurda de que un gobierno extranjero pudiera interferir en las decisiones internas. Pero van más atrás, ¡se han ido hasta el 2005!

La Fiscalía de Lavado de Activos ha reabierto y ampliado el alcance de la investigación que ya fue archivada 2 veces! Yo me enteré por los medios. Se habla de un monto depositado por una empresa venezolana a dos personas vinculadas estrechamente conmigo. Esos montos existieron, pero es necesario señalar que esos depósitos fueron hechos en el 2005 cuando NO éramos partido político, fueron hechos como una donación particular para la formación del proyecto político que estábamos gestando con Ollanta. No hay ningún delito en eso, ni hemos obviado alguna ley o norma peruana.

¿Por qué los depósitos se hicieron a cuentas de personas cercanas? Por una razón que es posible entender si nos ponemos en el contexto del 2005, cuando solo éramos un grupo de personas recorriendo el país y sumando poco a poco a nuestros militantes y bases. Nosotros nos tomamos en serio la construcción de un partido desde abajo, vivíamos la mayor parte del tiempo en provincias, llevábamos lo que teníamos que llevar para los viajes y nada más. Viajábamos en bus, en camioneta, en carro, en avión si podíamos. Pasábamos de una provincia a la otra, dormíamos en poblados sin señal de teléfono y tampoco agentes bancarios. Así recorrimos todo el Perú, sin siquiera Ollanta ser candidato. En esas circunstancias, la recepción de esas aportaciones iniciales se encomendó a personas cercanas.

Ese dinero fue utilizado para la formación de un partido que casi llega a la presidencia en el 2006, un año de trabajo fortísimo y que llegó en menos de diez años de formación, gracias a la fuerza de la voluntad popular.
Han cuestionado también mis llamadas telefónicas, sobre todo a casas de gobierno. En todo el periodo de la formación del partido, me ocupé de las Relaciones Internacionales. No es ilógico entonces que llamara a Venezuela varias veces, como lo hacía a Argentina, Bolivia, México, Uruguay, Brasil, etc, pero eso la mayoría de medios de comunicación no lo dice. Buscábamos un grupo que brinde rebote internacional a nuestra propuesta y así entramos a pertenecer al variado grupo de partidos y movimientos que conforman el Foro de Sao Paulo, en ese tiempo comandado por el PT de Brasil.

Conocimos a muchos dirigentes de centro izquierda e izquierda internacional, funcionarios de gobiernos, asesores y parlamentarios. He realizado llamadas a las sedes de gobierno de Venezuela, Bolivia, Brasil, etc., como Secretaria de Relaciones Internacionales de mi Partido. Eso no tiene nada de ilegal. Hemos conocido a mandatarios de otros países antes que Ollanta sea Presidente, tanto a Lula, como a Evo, Héctor y Cristina Kirchner, Bachelet, Chávez, Mujica, entre otros, en nuestras giras internacionales.

II
Al presidente Hugo Chávez, lo vimos por primera vez el 02 de enero del 2006, en una breve reunión, por supuesto que queríamos conocerlo antes, ¿quién no sabe eso?, pero la verdad es que recién ahí lo vimos. Un día después, el 03 de enero, estuvimos en una conferencia de prensa junto con él y el Presidente Morales, que fue muy difundida a través de los medios de comunicación… qué raro que no se acuerden hoy. Durante el año 2005, en el que se hicieron ciertas llamadas y depósitos de la empresa Kaysamac NO conocíamos al presidente Hugo Chávez. Descarto que cualquier dinero haya venido de las arcas del estado venezolano.

Cuando Ollanta llegó a la Presidencia de la República, muchos trataron de convencerme de formar una fundación, una ONG, como lo habían hecho antes otras esposas de presidentes. Me decían: ¿quién no va a querer hacer donaciones a la esposa del presidente?, si todos quieren contratar con el Estado. No acepté ese camino y el Presidente me pidió que dentro de mi rol de Primera Dama lo ayude a visibilizar las políticas del gobierno y los programas sociales.

He pensado siempre que los ciudadanos necesitan ver y sentir a sus representantes, darles esperanza para sumarse a estos cambios que el Presidente comenzaba a plantear en la educación, salud, en la mirada a la niñez, a nuestros adultos mayores y a nuestros jóvenes. Así comencé a viajar por todo el país con este mensaje, con el único objetivo de que la voz del presidente y del gobierno llegara al último rincón. Fui demasiado lejos, según los ojos de los políticos tradicionales, que no le perdonan al Nacionalismo haber llegado al poder.

Primero, fabricaron la idea absurda de la “reelección conyugal”, que tuvo amplia acogida en la prensa y en sus respectivos opinólogos, quienes dedicaron meses a elucubrar sobre esta fantasía inventada por nuestros opositores. No contentos con ello, construyeron el mito de la existencia de una “presidenta de facto” que hace y deshace, que ordena y dispone. El objetivo evidente no es solo atacarme a mí, es peor aún, es tratar de desacreditar e invisibilizar el trabajo que con pasión y un gran compromiso con el país realiza el Presidente de la República y los logros reconocidos, incluso fuera de nuestras fronteras, que este gobierno está obteniendo para estrechar las brechas de la desigualdad.

Ahora, han vuelto a abrir una investigación que estaba archivada en doble instancia, para involucrar hechos del 2005, que nada tienen que ver con la investigación que se me siguió entre los años 2009 y 2010 por lavado de activos. Han involucrado a más personas por aportaciones de una empresa venezolana, ya explicada líneas arriba y también por los consumos a través de una tarjeta de crédito que una amiga de la infancia compartió conmigo. ¿Por qué ahora? ¿Quieren acaso frenar el hábeas corpus que mi defensa ha presentado?

III
No es fácil ordenar las cuentas, más cuando te las lanzan de sopetón por la televisión. Pero vamos a ver. Se han realizado gastos con la tarjeta de crédito de mi amiga Rocío Calderón por un monto de 38 mil dólares aproximadamente en año y medio. Todos hemos visto el escarnio público por una cartera, vestido, joyas y compras variadas. La mayoría de esas compras le pertenecen a mi amiga Rocío. Las demás compras, incluidos restaurantes, compras en Lima y Arequipa son mías, y todavía tengo un saldo pendiente por pagar. Ojo, estamos hablando de una tarjeta que tiene una línea de crédito y que ha ido teniendo amortizaciones a lo largo del tiempo, no como se presenta en algunos medios como si de golpe se hubiera pagado 38 mil dólares.

Las inferencias que hace la prensa resultan asombrosas: ¡Cómo puede ser posible que un aporte depositado en el 2005 y que se gastó en la gestación de un proyecto político, reaparezca ocho (08) años después para hacer compras… y con tarjeta de crédito, y que esto signifique lavado de activos! ¿Es esto serio?
El lunes 01 de junio, la fiscalía realizó el descerraje de la caja fuerte que la madre de Rocío Calderón tiene desde la década de los 70 en el BCP, en la que conservaba sus joyas familiares, cuya antigüedad es fácilmente demostrable. Las fotos, vídeo y detalles de la diligencia, a la que Rocío no fue notificada, han sido filtradas a la prensa, violando la reserva que toda investigación debe guardar. ¡Me parece todo esto un exceso!

En la prensa, hay demasiada especulación y hoy en día ciertos periodistas ya han señalado abiertamente que abrirán las puertas a todo aquel que quiera hablar sobre la “señora Nadine”. Yo no creo que estos sean días buenos para la democracia. Si no hay libertad de expresión es terrible, pero cuando hay concentración, ¿no es igual de terrible? Los periodistas tienen derecho a sospechar, pero aseverar sin pruebas, burlarse, afirmar fehacientemente, darle cabida y creerle a cualquier persona que hable mal de uno, azuzar, hasta llegar a hablar de cuantos años de cárcel pagaría yo, no los hace merecedores de la objetividad que persiguen. Ya me investigaron, juzgaron, sentenciaron y encarcelaron en menos de ¡una semana!

Imagino que la campaña de desprestigio continuará. Como siempre, estoy tranquila y dispuesta a presentarme nuevamente ante la fiscalía todos mis descargos.